Sobre su relación de hermanos cuando eran chicos, ‘Chalo’ (Santiago) recordó que el vínculo “era muy bueno. Como toda relación de hermanos había alguna pelea, pero nos llevábamos bien. Jugábamos juntos, en general fue excelente e incluso hasta el día de hoy es así”. ‘Pichu’ (Federico) agregó que era “muy sana y, llevada al deporte, muy competitiva en el buen sentido. Era muy linda. Nos gustaba ganarnos a lo que jugáramos”.
Toda su vida estuvo ligada al deporte, pero no solo el rugby y el fútbol. Al menos, no para Federico, quién contó que “también jugué al tenis, y en un momento, cuando el club incursionó con el básquetbol lo practiqué un poco”.
La variedad de disciplinas deportivas fue una constante durante su infancia, pero en determinado momento de sus vidas, tuvieron que optar por una. ‘Fatiga’ (Andrés), contó que “yo jugué al rugby y al fútbol hasta la Sub 17 acá en el colegio. Me gustaba mucho, me pasaba el fin de semana entero en una cancha. Llegó un momento que se superponían las prácticas y los partidos y tuve que elegir, y me incliné por el rugby porque mis más amigos se inclinaron por ese lado, aunque hoy en día no queda casi ninguno de aquellos. De chico estuve cerca de dejarlo el rugby porque era bastante calentón y me frustraba mucho cuando no me salían las cosas. A eso le sumé que durante un año dejé de jugar por dolores en la espalda, me pasé al fútbol y casi me alejo del rugby, pero por suerte enderecé después. Jugaba de 9, era goleador”.
Por su parte, Federico dijo que “yo desde chico siempre practiqué fútbol y rugby. La primera camiseta de Old Boys que me pongo es la de la Sub 18 de rugby con la que salimos bicampeones con aquella categoría. Me acuerdo que nos dirigían “Peti” Paullier, César Cat y Martín Stefani y me acuerdo que “Peti” me apodó el DJ, me puso de 9 a conducir los hilos del equipo y me enloqueció. Ese fue uno de los principales motivos por los cuales dejé (risas), sumado a una lesión en el hombro contra Trébol de Paysandú que me llevó a operarme. En mi ansiedad por volver a jugar durante la recuperación me metí en la primera Sub 18 de Old Boys de fútbol y ya no salí más. La rehabilitación de la lesión la hice mal, el hombro ya nunca quedó bien y se me salió un par de veces.
Ahí decidí que me iba a quedar en el fútbol. Empecé jugando de delantero, después pasé a jugar de volante de creación y hoy soy más de contención. En cualquier momento termino de zaguero”.
Santiago, por su parte, contó que “fútbol y rugby fue toda la vida, hasta que empecé a ser titular en la Primera de rugby. No dejé el fútbol hasta que vi que estaba la chance de ser titular en Primera. Ahí me dije que si quería aspirar a cosas importantes en el rugby tenía que enfocarme ahí porque no podía hacer las dos cosas con la misma intensidad. En el 2016 me retiré del rugby y volví un poco al fútbol, y ahora estamos de vuelta en el ruedo”.
OLD BOYS EN LA VIDA DE LOS VILASECA
Heredado de su padre, el vínculo de la familia con Old Boys & Old Girls club viene desde niños, y es algo que los tres hermanos viven de forma muy intensa.
“Es algo divino. Siempre estamos pendientes de cómo le fue a uno, cómo le fue al otro, de ir a ver a tu hermano a sus partidos. Me acuerdo de haber ido a ver prácticamente todos los partidos de Old Boys Campeón del 2016.
Porque no solo venís a ver al club, sino que venís a ver a tu hermano. Lo mismo con Andrés, lo mismo con la Selección. Después obviamente que es la charla de sobremesa de cómo nos fue, de ponernos al día, sin dudas que se vive de otra manera”, contó Santiago.
A su vez, Federico agregó: “Nos acompañamos mucho, esa es la verdad. Siempre tratamos de estar el uno para el otro. Las charlas en casa el 90% son de deportes, lo disfrutamos”.