Tras una temporada de recambio y desafíos, el plantel superior de Old Boys coronó un 2025 inolvidable al consagrarse campeones uruguayos.
En esta entrevista, los protagonistas —desde el staff técnico liderado por Joaquín Pastore y Sebastián Salveraglio, hasta el capitán Alfonso “Piojo” Cat— y el juvenil Franco Bertini, analizan las claves de un año que fue de menos a más.
El regreso del experimentado César Cat que aportó el orden y la lectura necesarios para amalgamar un grupo que encontró en la confianza y el esfuerzo, su mayor virtud.
La recuperación tras perder la final del Clausura, y la mística del último scrum que selló el título.
Con historias de hermanos que juegan juntos y padres que dirigen a sus hijos, destaca un éxito deportivo que trasciende la cancha para convertirse en una celebración de la identidad del club.
¿CÓMO RE ARMARON EL STAFF?
Joaquín Pastore: Yo en verdad no tenía en los planes seguir porque iba a tener familia, pero tomé la decisión de continuar por lo que se venía construyendo en años anteriores. Estaba Seba (Sebastián Salveraglio) que venía ya de dos años de Intermedia y decidió también sumarse a la Primera dándole su lugar en Inter a Tonga (Bernardo Garat).
Con el tema de mi familia y porque también estoy involucrado con Teros, iba a tener momentos de no poder estar.
Fuimos a buscar a César a ver si estaba con energía, después de tantos años de no dirigir en el club y no lo dudó. Se sumó y la verdad que en Primera la fuimos llevando muy bien, nos complementamos muy bien entre los tres y bueno, después Oveja (Santiago Core) se mantuvo en Inter y en Pre se sumaron Rolo Medeiros, Juanpi Rodríguez y Alfonsito Varela, mientras que Edu Nin y Fran Vilaseca se mantuvieron.
Sebastián Salveraglio:
Por mi parte, me agarró medio de sorpresa estar con la Primera este año, pero sabiendo que Caco estaba para seguir me animé, siempre con el objetivo de mantener cierta continuidad como dice Caco con lo que se venía laburando años anteriores por Gonza (Gonzalo Amaya), Garrafa (juan Manuel Gaminara) y Colo (Germán Albanell), que para mí estaba buenísimo.
Conociendo mis falencias y limitaciones técnicas en ciertos aspectos, sumado al tiempo que le podía dedicar al análisis de ciertos aspectos puntuales del juego, por suerte pudimos sumar a Seju (José Juan Gari) en scrum y Cive (Santiago Civetta) en line. Ambos hicieron tremendo laburo durante el año, con mucho compromiso, lo que por suerte se pudo reflejar en la cancha. Tuvimos uno de los mejores scrum del campeonato y el line, tanto en ataque como en defensa, fue uno de nuestros puntos fuertes. Que Caco siguiera era una garantía de que la planificación y lo técnico lo teníamos cubierto ya que es un fenómeno en eso, y con César le sumamos mucha experiencia al staff. Lo mejor fue que logramos armar un staff, todos nos llevamos muy bien, incluso con la 19 donde trabajamos muy coordinados. Agradecido de haber compartido la temporada con todos ellos, se disfrutó muchísimo.



































