Jóvenes Emprendedores azulgranas
Un hombre en constante ebullición
Diseñador industrial, profesional del fuego, comunicador y emprendedor. Gonzalo «Talo» Martirené encuentra una nueva oportunidad en cada proyecto que se cruza en su camino: de una misión de paz en Haití a las semifinales de Fuego Sagrado en Uruguay, de su estudio de diseño a las transmisiones de rugby de Old Boys. Una historia sobre observar, animarse y convertir cada golpe en una herramienta.
Texto: OB&GM & Gonzalo Martirené
Fotos: Ignacio Naon/ Archivo Talo
Aunque sus iniciativas parezcan pertenecer a mundos diferentes, todas parten de una misma lógica: observar, detectar algo que podría hacerse mejor y animarse a llevarlo adelante. Con InvenTALO diseña objetos y soluciones. Con EmplaTALO transforma la cocina y el fuego en una experiencia. Con RelaTALO relata los partidos de Primera División de rugby del club. En el centro de todo aparece siempre el mismo motor: la inquietud por crear.
La familia azulgrana
Talo es generación 94. Hizo toda la primaria en St. Andrew’s y llegó al British Schools en primero de Senior. Desde entonces, su historia quedó estrechamente vinculada al colegio, al club y a una generación de compañeros que forman una parte importante de su vida.
Durante esos años practicó rugby y fútbol, aunque admite con humor que su lugar dentro de la cancha no siempre fue protagónico.
—Me gustaba mucho jugar al rugby, pero era suplente del cuadro B. Había un equipo muy fuerte y sólido. En fútbol jugaba de arquero y con la reserva M24, la Maxineta, conseguimos un par de ascensos.
Más allá de los resultados deportivos, destaca como principal legado del colegio las herramientas académicas, el dominio del inglés y, especialmente, el sentido de comunidad.
—La familia azulgrana la vivís desde el colegio y después la seguís encontrando en el club. Acá podés relacionarte y trabajar con personas de generaciones completamente diferentes, pero existe un propósito compartido. Es algo que adquirís desde chico y que te acompaña toda la vida.
Hoy, con varios proyectos en simultáneo, el club sigue siendo su lugar para despejarse.
—Descanso cuando estoy con amigos, en los momentos tranquilos y, muchas veces, viniendo al club.































